Los gatos no son los únicos huéspedes
El Toxoplasma tiene como huésped definitivo al gato, o miembros de familia, que tras ingerir alguna de las formas del parásito afecta las células epiteliales de su intestino, eliminándose en las heces millones de ooquistes o huevos. Cuando los huevos producen esporas, se vuelven infecciosos e infectan a otros animales mediante la ingestión.





