Ser una finalista del concurso Miss Panamá no es tarea fácil, porque además de entrar en una estricta dieta, debes asistir a todos los eventos sociales, entre otros sacrificios con tu pareja y familia. Y eso nos lo confiesa Natalia Tamayo.
Les informamos que la joven de 24 años lo que más extraña es comer. Apenas acabe el concurso, juro que voy a comer arroz con coco y guandú, ya que tengo unas ganas tremendas, afirma la única rubia del concurso.





