En la primaria, siempre formó parte del cuadro de honor y en secundaria, se mantuvo entre los mejores estudiantes.
Agradece primeramente a Dios por sus logros porque sin Él nada de esto hubiese sido posible. Luego, le agradezco a mis padres por el esfuerzo para educarme, sin dejar atrás a mi abuela Sara, quien ha dedicado su tiempo cuidándome y dándome sus consejos para que yo me supere en la vida. También le agradezco al resto de la familia.





