Sus amigos y familiares aseguran que Andy era un joven muy tranquilo, quien se dedicaba a su casa e hijo y que fue asesinado por error.
Su padre, Alfredo Rodríguez, trabaja con jóvenes en el distrito de San Miguelito que se encuentran en riesgo social y su hijo era uno de sus mayores admiradores. Él le pide a las autoridades que se haga justicia.





