Se preocupó más por el frío que por el tiburón blanco
El elemento que le causó mayor dolor de cabeza al exnadador olímpico Michael Phelps cuando entró al océano para escribir otro capítulo en su historia no fue el gran tiburón blanco con el que tenía que competir, sino más bien la temperatura del mar abierto.
El pasado domingo, Phelps nadó contra el animal también conocido como escualo en Ciudad del Cabo, y perdió por exactamente 2 segundos. La carrera fue realizada para un documental de la cadena Discovery Channel, que busca promocionar su programa llamado "Shark Week" semana del tiburón.
"La idea vino de mí y de la atracción que siento por los tiburones. Desde muy joven nadar contra un tiburón estaba en mi lista de deseos. La única cosa que me preocupó fue el agua fría, soy todo un bebé en ese sentido y la carrera fue muy fría. Es muy diferente nadar en 11 grados centígrados y tratar de hacerlo lo más rápido a esa temperatura; eso fue probablemente mi mayor problema, no entender qué tan fría estaría el agua", expresó el atleta, quien está acostumbrado a nadar a temperaturas controladas a 26 grados.
Hay que aclarar que Phelps no nadó ante un tiburón real, sino que compitió con un modelo de simulación por computadora.
El tritón, ganador de 28 medallas en los Juegos Olímpicos, tuiteó el domingo que desea una revancha, empero en aguas más templadas.
No estábamos en el agua al mismo tiempo, esta es la pregunta que todos me hacen. Yo estaba a salvo.El atleta también compitió contra el tiburón de arrecife ganó y el tiburón martillo perdió en el documental.