Sequía golpea con fuerza a Veraguas y enciende alarmas ambientales y sociales
Comunidades enfrentan escasez de agua, pérdidas en la producción y un panorama cada vez más desolador.
La provincia de Veraguas comienza a sentir con crudeza los efectos de la sequía que avanza aceleradamente sobre amplias regiones del territorio, dejando un escenario preocupante para la población, productores, ganaderos y defensores del medio ambiente.
De acuerdo con el profesor Evidelio Adames, docente en el Centro Regional Universitario de Veraguas, lo que antes eran quebradas, ríos y pequeños lagos naturales, hoy parecen ser unos simples caminos secos y trillos polvorientos. En diferentes sectores de la provincia, el agua ha desaparecido casi por completo, mientras las altas temperaturas y la falta de lluvias agravan una crisis que amenaza con profundizarse en las próximas semanas.
Para el educador Armando Pino, en muchas de las comunidades rurales y también en las urbanas, la población enfrenta serias dificultades para acceder al agua potable. Muchas familias dependen de carros cisterna, pozos improvisados o largas caminatas para conseguir agua para cocinar, bañarse y realizar las labores domésticas básicas.
“El calor es insoportable y el agua ya no alcanza. Hay quebradas donde antes corría bastante agua y ahora solo queda piedra y tierra seca”, comentó un residente del área norte de Veraguas, preocupado por el deterioro de las fuentes hídricas.
Producción agropecuaria afectada Según Samuel Vernaza, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos, La sequía también empieza a pasar factura al sector agropecuario. Productores y ganaderos reportan pérdidas en cultivos y dificultades para mantener al ganado debido a la falta de agua y pasto.
En algunas fincas, las pequeñas lagunas utilizadas para abastecer animales han desaparecido casi por completo, obligando a los productores a trasladar agua desde lugares distantes, elevando considerablemente los costos de operación.
Ganaderos de la región manifestaron que el panorama es alarmante, ya que muchos animales presentan pérdida de peso y estrés por las altas temperaturas, mientras los cultivos de maíz, arroz y otros rubros muestran daños considerables por la ausencia de lluvias.
Ambientalistas advierten sobre destrucción de ríos y bosques Ambientalistas y ciudadanos que diariamente trabajan en la defensa de los recursos naturales aseguran que la crisis no solo responde a factores climáticos, sino también a años de deforestación, contaminación y afectaciones a las fuentes de agua.
Las denuncias se concentran en la destrucción de bosques de galería, el avenamiento de quebradas y ríos, así como la contaminación masiva de fuentes hídricas provocada por actividades humanas que, según indican, han debilitado los ecosistemas naturales de la provincia.
“Se han eliminado barreras naturales que protegían los ríos y quebradas. Hoy estamos viendo las consecuencias de décadas de intervención descontrolada sobre los recursos naturales”, señaló un defensor ambiental consultado sobre la situación.
Los expertos sostienen que la pérdida de cobertura boscosa reduce la capacidad de retención de agua en los suelos y acelera el secamiento de nacientes y afluentes, situación que empeora durante la temporada seca.
Crece la preocupación social El ambiente desértico que comienza a observarse en varias zonas de Veraguas genera preocupación entre la población, especialmente en áreas apartadas donde el suministro de agua ya era limitado incluso antes de la actual sequía.
Marcos Tenorio, explicó que la situación ha despertado llamados urgentes para que las autoridades implementen planes de contingencia, protección de cuencas hidrográficas y proyectos sostenibles que permitan enfrentar los efectos del cambio climático y garantizar el acceso al agua.
Mientras tanto, la incertidumbre crece entre cientos de familias veragüenses que observan cómo las fuentes de agua desaparecen lentamente y cómo la sequía transforma el paisaje natural de una provincia históricamente rica en recursos hídricos.