Diócesis pide suspender Carnavales en Chitré
Una diócesis panameña pidió hoy suspender los Carnavales debido a la severa sequía que afecta al país centroamericano, que suele festejar estas fiestas con desfiles de camiones cisterna para mojar a los asistentes.
"La Comisión de Justicia y Paz (de la Diócesis de Chitré, en la provincia occidental de Herrera) considera que la realización de los Carnavales atenta contra el medio ambiente, afecta las fuentes de agua y agudiza la crisis moral ya existente", indicó la congregación religiosa en una declaración pública.
Los Carnavales panameños, que este año se celebran del 6 al 10 de febrero y son todo un símbolo en el país, son famosos por los "culecos", desfiles de camiones cisternas que riegan con agua a los miles y miles de asistentes.
Los "culecos" son especialmente populares en las provincias interiores de Los Santos y Herrera, dos de las que más están sufriendo los estragos por la falta de lluvias.
Ambas provincias, recordó la Diócesis de Chitré, forman parte de lo que se conoce como el Arco Seco, una zona con un bajísimo nivel de precipitaciones que ronda los 1.000 milímetros al año.
"Todos somos parte del problema, es una crisis humana. Nuestro comunicado no va a dirigido a las autoridades, sino a todo el mundo. Queremos apelar a la conciencia de las personas para que pongan en una balanza qué es lo que más nos conviene como región", dijo hoy a Acan-Efe el Padre lvaro, uno de los sacerdotes de la Diócesis.
El pasado mes de agosto el Gobierno tuvo que declarar el estado de emergencia y dictar una serie de restricciones porque, como admitió el sacerdote, "hay un serio problema de abastecimiento de agua potable a nivel regional y nacional".
Los obispos de Chitré dijeron además que existe una "crisis moral" en el país, ya que, a pesar de la situación, los panameños no están haciendo nada para remediar los estragos del cambio climático y del fenómeno meteorológico El Niño y siguen "talando bosques, contaminando ríos y demandando una gran cantidad de plásticos", entre otras cosas.
La ministra panameña de Ambiente, Mirei Endara, confirmó la semana pasada que el Gobierno se está planteando el uso de agua potable en los "culecos", o incluso prohibirlos, aunque de momento no hay ningún decisión oficial porque son conscientes de que son las fiestas más populares del país y de que cualquier medida restrictiva será rechazada frontalmente por la ciudadanía.