Ya no aguantan a los borrachos
En Toabré, proliferan las cantinas clandestinas.
Desesperados y exigiendo que se suspendan los permisos para instalación de cantinas se encuentran los residentes del corregimiento de Toabré, en el norte de Penonomé.En esa región hay más de 10 cantinas legales, sin contar las clandestinas, que han convertido estas comunidades rurales en peligrosas por la cantidad de asaltos, riñas, escándalos y hasta homicidios perpetrados. Los preocupados residentes fueron hasta el Consejo Municipal a exigir que no se otorguen más permisos y que, por el contrario, se verifiquen las cantinas existentes y se cierren las que no cumplen lo que dictamine la ley, pues viven en una zozobra permanente. En el corregimiento, por semana, se registran más de cinco casos de violencia doméstica, al igual que riñas, escándalos y robos.En el 2015 se registraron más de tres homicidios, por lo que la población pide a las autoridades que actúen, las que a su vez aseguran que se tomarán medidas. Germán Castillo, residente de Toabré, dijo que ellos ya no aguantan la cantidad de borrachos que causan problemas entre la comunidad.Señaló que el año pasado se registraron casos de homicidios y es por lo que solicitaron que se suspenda la creación de más cantinas y locales de expendio de licor, pues con la ley Panamá Emprende esto ha proliferado en todo el país.