Patricia tiene 12 años, ayer entró al séptimo grado en el colegio y sus padres están emocionados. Ella está nerviosa, en su casa no se habla de otra cosa que no tenga que ver con la famosa secundaria e inmediatamente recuerda los comentarios de sus familiares: "el colegio es difícil", "los profesores son más estrictos" y sobre todo "si fracasas en una o dos tienes que hacer revalida", "si tienes cuatro fracasos repites el grado".
Pasar de primaria a secundaria es un cambio significativo para los preadolescentes al encontrase con mayor cantidad de profesores, asignaturas, responsabilidades, nuevos compañeros, además de los cambios propios de la pubertad.
Una de las principales preocupaciones de los chicos y chicas es la convivencia escolar, tener nuevos compañeros, hacer nuevos amigos y la duda de si encajarán en su grupo.
Cuando la secundaria es grande, tenga presente que sus hijos se relacionarán con estuadiantes de grados mayores y es importante que los padres les transmitan seguridad y confianza para defenderse de posibles ataques o presiones de grupo.
En esta primera semana se encontrará con la diferencia del ciclo anterior: Mayor cantidad de docentes (la mayoría de las veces uno por asignatura); aumento en la jornada escolar y asignaturas; nuevos compañeros y compañeras.









