Los Rays de Tampa Bay superaron 4 carreras por 1 a la selección de Cuba en el Estadio Latinoamericano de La Habana, en un partido que contó con la presencia del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su homólogo Raúl Castro.
Fue una fiesta que el mundo no olvidará y que no será recordada por el resultado, sino por los dos mandatarios sentados en la primera fila del estadio ubicado en La Habana.
Según registros, más de 50 mil personas se dieron cita al coliseo para ver el regreso de un equipo de las Grandes Ligas a Cuba, después de que los Orioles de Baltimore lo hicieran en 1999.
Cabe mencionar que los Rays se convirtieron en el primer equipo de béisbol de las Ligas Mayores de Estados Unidos que juega en la isla desde hace 17 años cuando, en 1999, lo hicieron los Orioles de Baltimore.









