Cristiano Ronaldo marcó ayer un triplete y el Real Madrid remontó para golear 4-1 en cancha del Alavés y asegurarse una semana más el liderato de la Liga española, escoltado por el Barcelona, que derrotó por 1-0 al Granada.
Entre semana, Cristiano fue blanco de las críticas por exceso de individualismo. Frente al Alavés, el astro portugués respondió con tres dianas -una de penal- que anularon el tanto inicial del brasileño Deyverson 7 minutos por el equipo que dirige el argentino Mauricio Pellegrino.
Pero la fiesta no fue completa para el goleador, quien falló otra pena máxima a los 78', y tampoco para el Madrid, que encajó gol por noveno partido seguido.
"Cristiano estaba enfadado porque vive de los goles", expuso el lateral madridista Marcelo.
Sí, Cristiano celebró su tercer, cuarto y quinto gol liguero, mientras Álvaro Morata 84 salió desde la banca y añadió el tercero de su cuenta particular para tumbar al recién ascendido Alavés.









