Panamá amanece hoy pisoteado, burlado y humillado. Por lo menos así se sienten los miles de panameños (y me incluyo) que no dejan de levantar su voz de protesta en las redes sociales, luego de la carcajada mayúscula que soltó ayer la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Fútbol (Concacaf). Una risotada envenenada y cargada de maldad que nació minutos después de que el máximo jerarca del balompié de la Tierra del Canal levantó la voz en una conferencia de prensa, en el mismo territorio donde se germinó la maleantería del pasado miércoles, en la semifinal de la Copa Oro 2015 ante México.
¿Que no se burló Concacaf de Panamá? Hoy el mensaje es que somos congos, una federación de fútbol sin poder, una cenicienta.
Y es que esta Concacaf para nada quedó intimidada ante las declaraciones de barricadas del presidente de la Fepafut, Pedro Chaluja, luego de que denunció que la Roja y todos los panameños se sentían robados y ultrajados, tras lo sucedido con el árbitro central estadounidense Mark Geiger en el choque contra los mexicanos.
Lo que ha sucedido con el arbitraje es algo lamentable y muy cuestionado. Sí, lo estamos señalando nosotros, percibimos que ese partido fue amañado y dejo claro, no por la Federación Mexicana de Fútbol, pero sí hay intereses de terceros, disparó Chaluja en conferencia de prensa en Filadelfia, Estados Unidos.
Seguro que en ese momento que Chaluja colocaba el dedo en la sangrante herida, en las oficinas de Concacaf se burlaban y frotaban sus manos, mientras redactaban las últimas líneas de lo que sería la bofetada al alma y al orgullo de los más de tres millones de panameños.
No había Chaluja terminado de levantarse de su silla durante la conferencia de prensa cuando cayó el primer balde de agua fría. Una puñalada directa al corazón, cuando se anunciaba que el jugador más querido de los aficionados panameños, el guardameta Jaime Penedo, recibía como castigo dos partidos de suspensión por parte de la comisión disciplinaria, por conducta antideportiva contra el árbitro.
Pero aquí no acabó todo. También hubo una sanción económica a la Fepafut de 15 mil dólares por el anuncio que presentaron los jugadores en el camerino, ese que decía: Concacaf ladrones, corruptos.
Al final de esta historia, que apenas se inicia, porque vendrán más sanciones, queda claro que a Panamá le roban, sancionan y multan, mientras que el presidente de la Fepafut ha decidido no renunciar a su cargo como miembro del Comité Ejecutivo de la Concacaf.
Se dice que no se puede estar con Dios y con el diablo, ni mucho menos pertenecer a una Concacaf que sigue pisoteando a todo Panamá. Y es precisamente por el respeto a Panamá, que Chaluja debe renunciar a la maleantería y corrupción que emana de las entrañas de la Concacaf.
Por el tercer lugar
Hoy, a las 4:00 p.m., Panamá choca contra Estados Unidos por el tercer lugar de la Copa Oro 2015.









