Imagen curiosa en el entrenamiento de ayer de la Selección Mayor de Fútbol de Panamá. Román Torres, el defensa de la Roja, salía al terreno con una cámara fotográfica colgando del cuello.
Su rostro era de preocupación, mientras movía en todas las direcciones su nuevo juguete. Era evidente que tenía algunos problemas con el equipo.
No sé qué le pasa a la cámara, no está tomando fotos, no sé qué tiene..., comentó Torres.
Al instante, el zaguero fue auxiliado por uno de los fotógrafos presentes en el entrenamiento, que rápidamente le solucionó el problema.
Una vez subsanado el lío, Román empezó a capturar cada momento en el estadio Rommel Fernández.
¿Te quieres meter a fotógrafo ahora?, le gritó un compañero. En esta vida hay que aprender de todo (risas), respondió el apodado Mazinger.
Para el jugador del Millonarios (Colombia) la fotografía se ha convertido en su nuevo pasatiempo.
La compré para conservar, con mejores fotos, esos gratos momentos, explicó Torres, mientras capturaba cada momento del último entrenamiento de la Roja, antes de viajar ayer Estados Unidos, donde enfrentará el sábado a Serbia.









