La vida te da opciones, tú eres el encargado de elegir y el tiempo te dará los frutos de esa decisión final. Tal es el caso del volante de la Selección Mayor de Fútbol de Panamá Valentín Pimentel, quien puede gritar a los cuatro vientos que es el héroe de su destino.
Muchos conocen el talento de este espigado jugador, revelación en la Copa Oro 2015, pero de seguro muy pocos saben su historia.
Pimentel, el mayor de tres hermanos, creció jugando en las calles del barrio de Santa Ana, donde su talento comenzó a ser percibido por otros.
Su progenitor, llamado igual que él, trabajó incansablemente para sacar a su familia de aquel lugar peligroso y así lo hizo. Su próxima casa estaría ubicada en El Tecal de Vacamonte.
La situación económica continuaba siendo difícil, hubo una etapa en la que mi papá tenía que ver cómo hacia para llevar el sustento a la casa, expresó a día a día Pimentel.
Y fue en esos momentos difíciles que el futbolista no encontró la mejor compañía, mientras que la escasa economía lo tentaría para que caminara por el sendero incorrecto.
Tenía como 14 años cuando empecé a vivir en El Tecal, empecé a descarrilarme, me la pasaba en gavilla y viendo cómo mi papá se sacrificaba para que no me faltara nada, me desesperaba y me tentaba a hacer cosas malas, pero el fútbol me sacó de eso; yo, por birriar, dejaba la gavilla y eso me salvó de muchas cosas, reveló.
Fueron muchas las voces que le hacían saber que tenía potencial, esta vez no hizo caso omiso.
El fútbol me ayudó a salir de la gavilla, la gente me decía que me alejara de eso, que no era nada bueno, y recapacité, di un paso al costado y ahora me admiran y me dicen que se alegran por mí. Soy un ejemplo allá (El Tecal) porque antes muchas madres me veían con malos ojos y ahora ven que es malo juzgar el libro por su portada, comentó.
Fin a las críticas
Pimentel estuvo siempre claro que tenía que dar el máximo en la Copa Oro 2015, porque muchos periodistas no vieron con buenos ojos su convocatoria.
Se criticó mucho mi llamado a la selección, decían que no había hecho un proceso, algunos consideraban que no tenía la capacidad, otros que no había hecho un buen torneo en la LPF (Liga Panameña de Fútbol), pero les hice oídos sordos a esas críticas y callé bocas. Me siento un héroe por todo lo que he pasado y vivido, aseveró.
Pimentel, quien pensó que no volvería a jugar, cuando a los 16 años sufrió una lesión en la Copa Coca-Cola, que lo alejó del deporte de sus amores por dos años, recordó su primera convocatoria en la Roja.
Recuerdo que después del partido de semifinal con el Árabe Unido, me fui triste a la casa porque el Plaza Amador perdió. En la noche recibí una llamada, y la persona que atendió me dio la noticia de mi convocatoria y yo le dije que no jugara así, que dejara el relajo. Luego, busqué en Twitter y lo confirmé. Esa noche si acaso dormí tres horas, soñé despierto de la emoción, comentó.
En el amor
No hay dudas de que tras su buena presentación en la Copa Oro 2015, muchas mujeres pudieron haberse fijado en Pimentel, quien expresó que está soltero, pero que hoy tiene los ojos puestos en alguien.
Por el momento estoy saliendo con una chica, que llena mis expectativas, pero vamos a ver qué pasa, declaró.
Cabe destacar que no le interesa que una mujer sea fea, esta puede conquistar su corazón, siempre y cuando tenga buenos sentimientos.
Lo único externo que le mira a una dama es el cabello y agregó que en muchas ocasiones ha tenido que agacharse para besar. El cabello le da un toque especial a la mujer, es lo único en que me fijo de la parte exterior, sostuvo Pimentel, quien aseguró que su mayor temor es Dios.









