Vincenzo Nibali conquistó ayer el Tour de Francia, la mayor competencia del ciclismo mundial, después de ir acumulando ventajas sobre sus principales competidores etapa por etapa y dominándolos en las montañas.
El italiano de 29 años traspuso la meta con el pelotón principal detrás de Marcel Kittel, que se impuso en la vigésima primera etapa con un embalaje final.
Como se suponía, el tramo de 137.5 kilómetros (85.4 millas) entre Evry y París fue una procesión mayormente ceremonial, especialmente esta vez en que el italiano llevaba considerable ventaja.
Nibali es el primer italiano que gana aquí en 16 años. Su victoria se vio facilitada después de que los favoritos Chris Froome, campeón el año pasado, y Alberto Contador, dos veces ganador, chocaron y se lesionaron en la primera mitad de la competencia.
Nibali es apenas el sexto ciclista que gana las tres grandes competencias -Francia, Italia y España- y el primer italiano desde que lo hizo Marco Pantani en 1998.
"Este es el momento más importante y bonito de toda la carrera. Nunca imaginé tener una alegría como esta", aseguró, visiblemente emocionado, el ciclista del Astana.









