El valenciano David Ferrer, cuarto favorito, se impuso ayer en la final al checo Tomas Berdych, por 6-4 y 7-5, y ganó el torneo de Doha, un ATP 250, con lo que sucede al también español Rafael Nadal, ausente este año en el cuadro de tenistas individual.
Se trata del vigesimosegundo título individual de Ferrer en un torneo de la ATP, el anterior fue en Buenos Aires 2014, que logró en febrero.
El partido, que suponía el decimotercer enfrentamiento entre ambos (ocho triunfos ya para el español), estuvo en todo instante dominado por un Ferrer que supo marcar el ritmo desde el fondo de la pista y contrarrestar el buen y potente servicio de Berdych que, pese a los seis puntos directos realizados (5 en el primer set), concedió ocho bolas de rotura.
Los únicos problemas para Ferrer llegaron en el noveno juego de la segunda manga, cuando cedió con su saque tres bolas de set a un Berdych que de haber ganado una de ellas hubiera forzado un tercer set.
Ferrer sucede a Nadal en el cuadro de ganadores individual del torneo de Doha y once meses después vuelve a reencontrarse con el triunfo final, mejoró su marca a 8-5 en duelos ante Berdych, cuyo récord en finales cayó a 10-15.









