Puede caer una y mil veces, aguantar golpes, soportar dolor y valerse de su coraje para subirse al cuadrilátero cuando su salud se vuelve en su contra, pero el boxeador panameño Juan Huertas, de la categoría peso ligero, resurgirá siempre como el ave fénix.
Este humilde y amable púgil no se desvía de su propósito, el de ver en su cintura la faja de campeón, y, pese a las adversidades que amenazan con empañar su sueño, él nunca se rendirá.
"Mientras cuente con el apoyo de mi familia y siga trabajando fuerte, seguiré intentando y trabajando para ser campeón mundial, hasta cuando vea que no tenga opción de seguir", expresó Huertas -que participó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012- a día a día durante sus entrenamientos en el gimnasio "Rockero" Alcázar, de Curundú.
"El Olímpico", como es conocido, tiene un contrincante que lo deja fuera del tinglado por un tiempo cada vez que lo enfrenta, se trata de su pelea más dura, su lucha contra una enfermedad de la tiroides.
"Estaba en una para de 10 meses, retorné a la acción el pasado 27 de mayo. Tuve una recaída debido a mi imponente contrincante en el boxeo profesional, que es mi enfermedad de la tiroides, es esta la pelea más dura, pero gracias a Dios, el doctor me dijo que ya estoy al 99% de recuperación y me siento excelente", indicó.
Este padecimiento lo doblega en contra de su voluntad. "Es una enfermedad que afecta mi rendimiento, acelera la respiración y me agota fácilmente. Me dijeron que es una enfermedad que la llevaré toda la vida y tengo que chequearme cada seis meses, me lo diagnosticaron el año 2014", comentó el istmeño.
Huertas, estando en recuperación, tuvo que buscar trabajo para ayudar a su esposa a poner el pan en la mesa.
"Me tocó trabajar unos meses en la construcción", declaró.
La necesidad ha obligado a "El Olímpico" a combatir, incluso estando enfermo.
"En un combate, mi entrenador me dijo que no peleara y no le hice caso, peleé sabiendo que estaba mal y lo hice por necesidad", contó.
Tras superar su recaída, Huertas retomó con entusiasmo y compromiso a su preparación como pugilista y ya tiene un rival.
"Me enfrentaré hoy ante el chiricano Nelson Guillén, en las 138 libras en el casino del hotel Veneto", señaló.
Por último, el boxeador canalero reveló cuáles son sus tres deseos.
"El primero es que mis padres siempre estén conmigo, el segundo es poder estar siempre con mis hijos y esposa, y el tercero es que a mi familia no le falte nada", mencionó Huertas, quien es admirador de Manny Pacquiao.
Me inicié en el boxeo el 15 de julio del 2007, cuando tenía 15 años.
Este es un deporte duro, de contacto, en el que se requiere trabajar muy fuerte. Mi primera pelea la realicé en la Junta Comunal de la 24 de Diciembre, lugar donde vivo, desde aquel momento decidí este camino.
Juan Huertas peleará esta noche ante el chiricano Nelson Guillén, en el Veneto.









