Iker Casillas, capitán del Real Madrid, repasó las sensaciones que tuvo en el Estádio da Luz en la final de la Liga de Campeones ante el Atlético de Madrid, donde, admitió, se vino abajo con el gol de Diego Godín, pero que la conquista de la décima compensa todo.
"Al encajar ese gol absurdo, te vienes abajo, porque es el sentir del equipo. Te sientes responsable de esa situación y ves que el equipo, por más que quiere, no responde. Pero el fútbol es lo que tiene, son 90 minutos, más el tiempo añadido. Para mí es justo el que dio el árbitro, porque se había perdido mucho durante el partido", aseguró a la web de Uefa.
Los dos equipos estábamos sufriendo las consecuencias de una temporada tan larga y al final se hizo justicia con un empate y nos fuimos a la prórroga. Ahí el Madrid fue superior, añadió.









