El club de fútbol italiano Juventus y la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) presentaron hoy el primer informe sobre la discriminación y el racismo en el fútbol, que pretende concienciar a otros clubes y a la sociedad en general.
El estudio, titulado "Color?, qué color?" y realizado entre octubre de 2014 y el pasado mayo, ha contado con la colaboración de sociólogos, psicólogos o antropólogos, se centra en el fútbol en Europa y está financiado por ambas entidades.
El documento diferencia varios tipos de racismo: impulsivo, formado por gestos individuales espontáneos; instrumental, contra personas y grupos específicos de una manera más planificada, o institucional, que involucra a clubes y entidades que bloquean la participación de minorías y engloba a la discriminación de género.
El documento, que no da ejemplos concretos pero tacha de inaceptable ese comportamiento, pide sanciones individualizadas y terminar "por completo" con las colectivas, que los clubes vigilen a sus seguidores y se creen redes locales que involucren tanto a los miembros de los equipos como a los admiradores o a los medios.
Uno de sus autores, el sociólogo Albrecht Sonntag, subrayó este viernes en su presentación que se debe mejorar la terminología en las campañas con palabras y eslóganes más positivos y un desarrollo más cívico de la promoción comercial y de la imagen de marca por parte de los equipos.
Sonntag añadió que fenómenos como la homofobia y el sexismo son partes del mismo problema y recalcó que "actualmente instituciones como la FIFA o la UEFA, que desgraciadamente están manchadas por otros asuntos, no muestran legitimidad en sus afortunadas campañas contra el racismo", por lo que sus mensajes a veces no se valoran.
El presidente de la Juventus, Andrea Agnelli, presente también en París, precisó que es necesario concienciar a los demás clubes para que adopten las recomendaciones, que no van dirigidas contra ningún conjunto en concreto.
En Italia, apuntó que "se ha mejorado bastante, en gran medida debido a la creciente inmigración", que hace que se estén visibilizando "actitudes menos xenófobas".









