Tras embolsarse dos trofeos Cy Young las últimas tres temporadas, Clayton Kershaw ya había conseguido labrarse una fuerte reputación como el mejor pitcher del béisbol. Ahora cuenta otra gran gesta que añadir a su hoja de vida.
Kershaw lanzó su primer no-hitter el pasado miércoles por la noche, ponchando a 15 para un récord personal y permitiendo su único corredor en un error del campocorto dominicano Hanley Ramírez en la victoria de los Dodgers de Los Ángeles, 8-0, sobre los Rockies de Colorado.
La estelar actuación de Kershaw dio a los Dodgers los dos únicos juegos sin hit de las Grandes Ligas esta temporada. Josh Beckett lanzó otro el 25 de mayo en Filadelfia.
Estoy impresionado, indicó Kershaw. Beckett me dijo que iba a enseñarme cómo hacer eso, así que tengo que darle las gracias a Josh.
Animado por su esposa en las gradas, Kershaw (7-2) retiró sus primeros 18 bateadores antes de que Corey Dickerson abriera la séptima entrada con un roletazo lento que botó ante Ramírez, cuyo lanzamiento en carrera escapó al alcance del primera base Adrián González, registrando como doble error y finiquitando cualquier posibilidad de un juego perfecto.
Pero eso fue todo para los Rockies: fue el único embasado permitido por Kershaw, quien acarició el 22.° juego perfecto desde 1900.
La otra vez que los Dodgers lanzaron dos no-hitters en una temporada fue en 1956, cuando el equipo todavía estaba en Brooklyn. Carl Erskine y Sal Maglie lograron la gesta.
En cuanto a juegos individuales, esto es realmente especial. Hacerlo en casa es más impresionante aún, dijo Kershaw, que ha ganado 84 juegos en su carrera.









