- goles fueron los que anotó Kempes para la Selección de Argentina.
- fue el año en que Kempes dirigió al Pelita Jaya.
- años tiene el también comentarista y periodista.
Un gol es la máxima expresión de alegría en el fútbol, es delirante y se han visto toda clase de excentricidades para festejarlo, no obstante, ese sentimiento no se puede comparar con una emoción cotidiana, porque el deporte da revanchas, y en ocasiones, la vida no da tregua.
Así reflexionó ayer Mario Alberto El Matador Kempes, campeón y goleador con Argentina en el Mundial que se realizó en el país sudamericano en 1978.
No se puede comparar una emoción cotidiana con una anotación en la cancha. Cuando metes un gol eso se resume al esfuerzo y trabajo de un equipo. Cuando te sucede algo grande en la vida, como por ejemplo el nacimiento de un hijo, una boda, es muy diferente. Son emociones grandísimas, pero incomparables, expresó Kempes al término de la conferencia de prensa organizada por Samsung, en la que se presentó la campaña Galaxy 11.
Simplemente no puedes mezclar lo que te pasa en la cancha con lo que te pasa fuera de ella. Dentro de la cancha tú puedes ser un fenómeno, lo mejor del mundo, pero fuera de ella puede que seas terrible, o al revés, explicó.
Kempes, quien se considera una persona bastante alegre, manifestó que no está convencido de que el fútbol podrá salvar al mundo, pero sí cree que este deporte ayuda mucho a la hora de distraer la mente de cualquier problema que se presente en la vida.
Mucha gente se desahoga jugando fútbol, los problemas se van en cuanto empiezas a patear el balón. El fútbol no salvará el mundo, pero les quitará las cargas a algunos por un tiempo, sentenció.









