Una hazaña como la que logró Jezreel "El Invisible" Corrales no podía tener menor recibimiento como el que se vivió ayer, en el Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Al ritmo de una contagiosa murga, gritos y aplausos de seguidores, familiares y amigos, Corrales fue recibido como un héroe, luego de que el pasado miércoles conquistó el supercampeonato superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en Japón, tras destronar por nocaut en el segundo asalto al nipón Takashi Uchiyama.
"Le doy gracias a Dios por esta victoria y a cada uno de los que me apoyaron. Ahora solo quiero celebrar y 'ribetearme' con mi gente de Samaria", expresó muy feliz Corrales, mientras enseñaba muy orgulloso el cinturón oro y negro de la AMB. "Les pido a las autoridades que apoyen más al boxeo, porque así, como yo, hay muchos muchachos con talento", agregó.









