El español Rafael Nadal, defensor del título, inauguró la temporada de forma oficial con una derrota ante el alemán Michael Berrer, de 34 años y 127 del mundo, de la fase previa, al caer en la primera ronda del torneo de Doha por 1-6, 6-3 y 6-4.
Berrer, que alcanzó su mejor ranking en 2010 con el puesto 42, pero que lleva las últimas cuatro temporadas fuera de los cien primeros y se ha presentado en Doha como el 127, logró la victoria más importante de su carrera en una hora y 56 minutos.
Tras su dubitativo paso por la exhibición de Abu Dabi, el número dos del mundo encajó una dolorosa derrota en este torneo, antesala del Abierto de Australia, fraguada en una irregularidad constatada con sus 31 errores no forzados y en momentos de vacilación a la hora de acabar el punto.
Tras un primer set de ensueño, pleno de fuerza, rapidez en las piernas y mando absoluto, acompañado de golpes increíbles, como una derecha de fuera a dentro al ángulo de fondo y un resto inverosímil a la esquina del campo de recepción de saque, Nadal comenzó a flaquear.
El español tenía un rostro con sudoración excesiva, tuvo numerosos errores y una desconfianza abismal.









