Richard Peralta, defensor panameño del Alianza, asumió como un profesional la noticia de que podría ser suspendido por un año o más de toda actividad futbolística, luego de arrojar un "resultado adverso" en una prueba de "doping" en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015.
La justicia la dejo en manos de Dios. Esto fue un error, esto no fue para perjudicarme, son cosas de la vida y le pido al Señor que me dé fuerzas y tranquilidad para asumir esto, expresó ayer a este medio, Peralta, sin ningún tipo de rencor.
Cabe destacar que este futbolista está libre de pecado porque el culpable fue un kinesiólogo de la Fepafut (Federación Panameña de Fútbol) que le aplicó al jugador un medicamento que contenía la sustancia prohibida para cicatrizarle una herida en el pie.
Se habla de un año, pero falta que la Fifa lo apruebe, la decisión la determinarán mañana (hoy), comentó.
Ante esta difícil situación, Peralta, de 21 años, está más optimista que nunca y encuentra motivación en un jugador panameño. Si Adolfo Machado, quien fue suspendido dos años por un caso parecido al mío, pudo salir adelante, por qué yo no, que soy más joven. Él (Machado) es mi ejemplo, confesó.









