El español Rafael Nadal, que hoy inicia su sexta participación en la Copa de Maestros, afirmó ayer en Londres que cerrar el año como número uno del mundo no es su principal objetivo al término de una temporada que calificó de "sensacional".
"No cambiaría nada de este año para ser el número uno", resaltó Nadal, que reapareció en febrero después de siete meses de baja por molestias en la rodilla, y conquistó desde entonces diez torneos, entre ellos dos del Grand Slam, Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos.
El español se mantendrá en lo más alto del ranking al final de la temporada si gana al menos dos partidos esta semana en Londres, donde aspira a hacerse por primera vez con el torneo que reúne a los ocho mejores tenistas del ranking.
"Ojalá pueda ganar algún año. Las opciones se van terminando, porque no voy a jugar hasta los 50 años, pero intentaré ganar hasta que termine mi carrera", señaló el español antes de enfrentarse hoy a su compatriota David Ferrer.
Tras haber caído el sábado en las semifinales de París Bercy ante el alicantino, Nadal se presentó ayer sonriente en la capital británica luciendo una camiseta con la leyenda "Vamos Rafa".









