Pepe no lo pudo haber resumido mejor.
"Este es un partido para entrar en la historia", dijo ayer el defensa luso, quien confirmó, además, que su lesión es el pasado y que jugará hoy en la final contra Francia, por el título de la Eurocopa 2016.
No hay dudas de que es la oportunidad que siempre soñó la máxima figura de Portugal, Cristiano Ronaldo.
"Esto es algo que siempre he soñado. Sería un gran logro el poder ganar algo con Portugal. Mis dedos están cruzados porque creo, mis compañeros creen, toda Portugal cree y la comunidad portuguesa que vive en Francia también", valoró.
Pero por el lado de Francia hay un jugador que está dispuesto a aguarle la fiesta a CR-7. Su nombre es Antoine Griezmann, máximo artillero del torneo con seis goles, y que hoy solo tiene en mente ganar o ganar.









