@Edgonzalez29
Ha pasado ya un año, pero el dolor sigue intacto. El viernes (mañana) se cumple el primer aniversario de su muerte, y creo que me sentiré como si ese mismo día se me hubiese muerto mi hijo, comentaba ayer la señora Dina Rentería, luchando al mismo tiempo internamente para no romper en llanto. Su hijo mayor, Luis Matagatos Rentería, ya no está físicamente a su lado, una dura enfermedad (lupus) lo venció el 6 de marzo de 2014. La resignación cuesta. Ella todavía siente muy cerca su presencia.
Para mí, él está vivo todavía, siento como si estuviera en el extranjero. Todos los días lo veo en las fotos, porque mi hijo no se puede olvidar, contaba la señora Dina, sentada en una silla en el portal de su casa, en El Porvenir, Juan Díaz, debatiéndose entre el desconsuelo y unas lágrimas que no quería dejar salir. Trataba de ser fuerte.
Tengo un altar allá adentro, todos los días le digo: buenos días, hijo, buenas tardes. Es como si estuviera vivo. Lo siento cerca, esto es un dolor bien grande, solo le pido a Dios fuerzas para seguir luchando por mis otros dos hijos, que también me necesitan, siguió relatando, mientras inevitablemente su voz se quebraba y los ojos se le empezaban a aguar.
La señora Dina recordó, además, cómo fueron esos últimos desgarradores minutos, antes de que Matagatos pasara a mejor vida.
Me llamaron diciéndome que Matagatos se había puesto malo. Me fui al hospital y cuando llegué ya mi hijo estaba muerto. No pude hablar lo último con él. En la noche (anterior) le dije que le iba a llevar una crema de maíz y emparedado, a él le gustaba mucho eso... yo agarré a mi hijo, como que lo quería levantar, le decía: ¡párate papi, párate, cómo tú me vas a dejar así, si todos los días estaba contigo y tú te me vas a ir estando yo en la casa. Esto no puede ser!. Casi me vuelvo loca ese día, narró.
A lo último, él me decía: mamá, yo no me quiero morir. Yo le respondía: no te vas a morir, porque tu mamá está aquí, día y noche, yo te estoy apoyando, Dios te va a amparar. Luego, él me dijo: ¿Estás segura?, no presiento eso. Pero yo le insistía: piensa igual que yo, que tú te vas a recuperar. Entonces ahí me contestó: Ah, bueno, mamá, si tú lo dices está bien, agregó.
La señora Dina también expresó que siempre le ora a Dios para que le dé mucha fortaleza, ya que se encuentra muy enferma, con cáncer en el útero con el recto. Eso me está comiendo, me estoy haciendo tratamiento. Mis hijos se sienten preocupados por eso.
Mañana, la señora Dina, en nombre de la familia Rentería, tiene planeado llevar a cabo una misa para conmemorar un año del fallecimiento de su hijo. La misma será oficiada en la Iglesia del Carmen, desde las 6:30 p.m.









