- El entrenador de Pacquiao, Freddie Roach, confía en que su pupilo no ha perdido el poder.
El peleador filipino Manny Pacquiao, quien se dio a conocer en 2003 no solo por su velocidad, sino por la potencia de sus puños, tiene una sequía de nocauts y desde aquel que le propinó al boricua Miguel Ángel Cotto, en 2009, no ha logrado registrar otro.
A menos de un mes del regreso de PacMan, el entrenador Freddie Roach ansía ver a su pupilo en acción para demostrar que esa pegada está de vuelta, junto con el hambre que lo llevó a la cúspide del boxeo.
"Me encantaría ver un nocaut. Creo que en las 147 libras, Manny es un poco más pequeño que el resto de los que militan en la división, tenemos que alimentarlo cinco veces al día para que pueda dar ese peso. Esta pelea será en las 144 y su poder estará de vuelta y el nocaut seguro aparecerá", dijo el integrante del Salón de la Fama, quien viajó a Filipinas para completar el entrenamiento previo a encarar al neoyorquino Chris Algieri, en Macao. Para Manny Pacquiao, las cosas son un poco diferentes. El oriental de 35 años busca la primera defensa de la diadema wélter avalada por la OMB.









