No hubo improvisación en el equipo que dirigió el ex grandes ligas panameño Carlos "El Caballo" Lee en la eliminatoria del Clásico Mundial de Béisbol. A otro con ese cuento. Es más, para aceptar dirigir a Panamá, Lee le puso los puntos sobre las íes a la Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis) y, al final, esta le cumplió.
Para muestra los más de tres meses de intensa preparación que tuvo esta novena tricolor, que se mantuvo en ritmo de competencia en la Liga Profesional de Béisbol de Panamá (Probeis) y en la Serie Latinoamericana de Béisbol que se realizó en Nicaragua. A lo anterior se le incluyen los partidos de fogueo contra los pinoleros en nuestro país, en lo que fue la recta final de la preparación.
Por eso hoy aplaudo a la Fedebeis, que movió cielo y tierra para que a los pupilos de "El Caballo" no les faltara nada, especialmente en su entrenamiento.
Lastimosamente, la inversión que se hizo, que fue de aproximadamente medio millón de dólares, no rindió su fruto, porque el objetivo que se trazó, que era la de clasificar al Clásico Mundial de Béisbol 2017, no se alcanzó.
Esta es la razón por la que sostengo que se fracasó. No hablo de la actuación de los peloteros, que considero se fajaron en cada partido, en especial en ese decisivo choque contra Colombia.
Ni siquiera Lee me parece que tuvo una mala actuación en su debut como técnico, a pesar de que nunca estuve de acuerdo con su designación, precisamente por su inexperiencia.
Pienso que, ante los colombianos, Lee se atrevió a montar jugadas importantes, como la de correr y batear con Carlos Xavier Quiroz, la cual salió a la perfección. O cómo poder olvidar el "squeeze play" con Javier Guerra en tercera base e Isaías Velásquez en el cajón de los bateadores.
Tampoco se le puede echar culpa de traer a la loma en el octavo episodio a su cerrador estelar, a su tirador de confianza, el experimentado ex grandes ligas Manny Corpas, a quien, lastimosamente, le sonaron el jonrón que eliminó a Panamá.
A nadie le queda duda de que esta selección nacional se fajó, en especial en ese choque ante los sudamericanos, en el que vendieron cara su derrota.
Sin embargo, hoy no pretendo tapar el sol con un dedo, por esa razón llamo las cosas por su nombre. Acá se fracasó porque el resultado que se obtuvo fue adverso a lo que se planeó. Esa es la realidad, y hoy todos tenemos que aceptarla.









