Continúa la crisis del Milan, que no ha logrado un triunfo fuera de su casa en todo el campeonato y ayer solo empató 0-0 en casa del Chievo; resultado que le podría costar el puesto a su entrenador Massimiliano Allegri.
El Milan, que está disputando el peor inicio del campeonato desde 1981, dejó en la banca al brasileño Robinho, que entró a los 63; mientras que el polémico delantero Mario Balotelli estaba de nuevo suspendido. Adelante estuvo Kaká y Alessandro Matri.









