El argentino Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, dijo ayer que, después de dos cambios en el primer tiempo, un gol que pudo ser legal y perder 1-0 se va contento del partido de ida de los octavos de la Liga de Campeones ante el Bayer Leverkusen y admitió que podía haber sido peor.
Por otra parte, el Mónaco sorprendió en Londres al Arsenal y lo derrotó por 1-3, un resultado que deja a los de Arsène Wenger al borde de la eliminación y esperando un milagro en el Principado en la vuelta.









