El pelotero panameño Johan Camargo reveló ayer a los medios estadounidenses que al sentir el dolor que le produjo su caída y golpe en la rodilla, que derivó en una desafortunada lesión, lo primero que hizo fue encomendarse a Dios.
"En el momento, estaba preocupado, entonces, inmediatamente empecé a rezar, esperando que no fuera una lesión seria. Sabía que estaba lastimado y solo esperaba lo mejor", manifestó el istmeño.
Camargo, jugador de los Bravos de Atlanta, se lesionó el martes, cuando se disponía a entrar al diamante. Al momento de inclinarse para realizar su acostumbrado ritual agacharse y recoger algo de tierra, tropezó y cayó en el terreno, evidenciando, instantáneamente, un fuerte dolor en su rostro.
"Quiero agradecer a Dios que la lesión no es tan grave", comentó el capitalino, quien estará fuera de acción aproximadamente dos semanas.
Los exámenes revelaron que el canalero sufrió una contusión ósea.
"Cuando vi esto, estaba pensando todo lo peor. Estaba pensando que, probablemente, el muchacho estaría fuera por el resto del año", dijo, por su parte, Brian Snitker, manager de los Bravos.
La organización informó que ya empezaron con el plan de rehabilitación para que Camargo pueda volver lo más pronto posible a la acción de las Grandes Ligas.
El beisbolista panameño, de 23 años de edad, estaba atravesando un momento bastante dulce con los Bravos de Atlanta, que marchan en la tercera posición de la División Este de la Liga Nacional, la cual comandan los Nacionales de Washington.
Actualmente, Camargo tiene un promedio de bateo de .292, con 19 carreras empujadas y tres vuelacercas.
"Estaba pensando que, probablemente, el muchacho estaría fuera por el resto del año", dijo Brian Snitker, "manager" de los Bravos.
En el momento, estaba preocupado, entonces, inmediatamente empecé a rezar, esperando que no fuera una lesión seria. Sabía que estaba lastimado y solo esperaba lo mejor... quiero agradecer a Dios que la lesión no es tan grave.
23
años de edad tiene Camargo.









