La recién estrenada décima provincia, aparte de los muchos problemas que aparecen en su agenda de trabajo, tiene por delante una situación delicada que es el abandono de los adultos mayores por parte de sus familiares, y lo que es peor, algunos no tienen un pariente a quien recurrir.
La situación se ha venido agudizando en los dos últimos años. El año pasado, las estadísticas del Ministerio de Desarrollo Social de Arraiján y La Chorrera, que cubre los cinco distritos del oeste, destacan que se presentaron 17 casos de adultos mayores que no cuentan con un hogar fijo y que se alimentan de lo que la gente les proporciona, y hasta agosto de este año, el número subió a 19 abuelos.
Lo peor de la situación es que en el oeste no existe un albergue para ancianos y la situación en la que viven la mayoría de ellos no les permite aspirar a internarse en un asilo privado en Arraiján, ya que no pueden pagar.
Se ha dado el caso de que algunos ancianos son conducidos a hospitales como Nicolás Solano, en La Chorrera, o a los municipios, como ocurrió en Arraiján, en donde tuvieron que mantenerlos por más tiempo, debido a que no tienen dónde enviarlos.









