Una vez más El yoga, Gustavo Gutiérrez cumplió con su labor anual.
Y es que desde hace 36 años decidió que debía compartir con los más necesitados, esto a través de un agasajo navideño, donde abundan las golosinas, los regalos y mucha camaredería entre los padres de familia.
La característica para ser beneficiados es ser una comunidad distante y donde realmente los niños aprecien este convivio.
Esas condiciones le han dado grandes satisfacciones, pues lleva alegría a cientos de personas desconocidas.
Dicho esto, El yoga ha llegado a lugares recónditos de la geografía nacional, donde usted no se imagina.
Él recuerda que ha estado en comunidades adentradas en la provincia de Veraguas, Colón y Coclé donde para llegar a esos sitios debe viajar desde la noche anterior y luego caminar, atravesando potreros y áreas de difícil acceso.
Gutiérrez señaló que solo le falta visitar la provincia de Chiriquí, Bocas del Toro y la comarca Guna Yala para decir con orgullo que a través de esta misión recorrió todo el país llevando esperanza en tiempo de Navidad y Año Nuevo.
Recientemente, se realizó el convivio 2015 en el sector de Pacora adentro, donde los pequeños recibieron los tan esperados regalos.
La primera vez que se hizo esta actividad fue en Calidonia y solo tenía 50 regalos, que se los hurtaron en el parque. No obstante, tuvo ocasiones en que los invitados fueron más de mil.









