La presidenta encargada del partido Cambio Democrático (CD), Alma Cortés, denunció que su residencia fue objeto de vandalismo.
Cortés contó, entre lágrimas, que el hecho sucedió mientras estuvo fuera en Carnaval y sostuvo que vecinos le reportaron que en varias ocasiones se acercaron desconocidos preguntando por ella.
Los malhechores utilizaron una pata de cabra para entrar y procedieron a violar la caja fuerte.
La exministra de Trabajo dijo temer por su vida y la de sus hijos, y solicitó al presidente de la República, Juan Carlos Varela, que cese la persecución política."El robo en mi casa no fue causal", expresó, mientras hacía un llamado a sus copartidarios, a la Iglesia, a las mujeres y demás sectores para que pongan atención a lo que sucede.
La próxima vez, ¿qué me van a hacer, que me maten?, se preguntó Cortés, y dijo a Varela que cuando allanó su empresa lo hizo en cumplimiento de su deber como funcionaria.
"Deje de utilizar el poder para agredir a sus adversarios políticos", pidió.









