- Los cuatro miembros de una familia fueron asesinados por pandilleros.
Los cobardes que andan asesinando no podrán alcanzar la vida que Dios les ofrece, aseveró el padre César Gutiérrez durante la homilía en la que se despidió a los cuatro miembros de una familia en San Antonio de La Chorrera, crimen ocurrido el pasado 12 de septiembre.
Dolor fue lo que sintieron y reflejaron los parientes y amigos de la familia masacrada.
El reverendo aseguró que quienes cometieron estos crímenes deben tener miedo, porque aunque puedan escabullirse en la fragilidad del sistema en que vivimos, no podrán esconderse nunca del juicio de Dios. No hay sitio para ellos en el corazón de Dios y eso es peor que la muerte.
Roberto Antonio Acosta, de 28 años; Yahikiribeth Quintana, de 27 años, y sus dos hijos, una niña de cuatro años y un niño de nueve, fueron las víctimas.









