La celebración religiosa y cultural del Cristo Negro de Portobelo, a diferencia de otros años, no estuvo tan concurrida este año, y se presume que fue porque el día era laboral.
Este año muchos peregrinos prefirieron hacer sus penitencias o pagar sus mandas el fin de semana.
Los vendedores de comida y buhoneros informaron que las ventas estuvieron bajas, aunque en horas de la tarde de ayer fue cuando más se observó la llegada de visitantes.
El obispo de Colón y Guna Yala, Manuel Ochogavia, hizo un llamado respetuoso a los peregrinos para que no pongan en riesgo su salud con mandas sacrificadas.
En tanto, hasta las 5:00 p.m. de ayer se calcula que a Portobelo solo habían llegado poco más de 10,000 personas.









