Siete años fuera de su hogar y lejos de su familia por pagar una condena en prisión han causado un gran vacío en el corazón de Liza Rodríguez, pero en medio del dolor buscó valor para terminar sus estudios y hoy convertirse en una graduada más de la Universidad de Panamá UP, a pesar de estar internada en el Centro Femenino de Rehabilitación Cecilia Orillac de Chiari Cefere.
"A mis hijas las dejé muy pequeñas, y hoy una de ellas es mayor de edad, pero aunque no he terminado mi condena, espero salir y tener un mejor futuro", concluyó Rodríguez, quien se alzó con el primer puesto de honor.
La viceministra de Gobierno, María Luisa Romero, explicó que esta sería la primera graduación de muchas más generaciones que incluso abarcará el Centro Penitenciario El Renacer y otros centros regionales.
En cuanto al tema de trabajo, luego de culminar los estudios, Romero dijo que ya hay conversaciones con algunas empresas privadas y gubernamentales para lograr insertarlas al mercado laboral.
"No tenían las mejores condiciones, pues recibían clases en contenedores convertidos en aulas y estudiaban en medio del hacinamiento", aceptó la funcionaria, pero nada fue impedimento para que lo lograran.
El rector de la UP, Eduardo Flores, arremetió contra aquellos que aún juzgan a estas personas, aduciendo frases como "ellos se lo buscaron", pues esto va en contra de los derechos humanos.
El Programa Especial Universitario del Cefere se da a través de la Dirección General del Sistema Penitenciario y el Centro Regional de San Miguelito.
- Un 60% de la población carcelaria no terminó la escuela.









