Una enorme boa de unos dos metros de largo y un grosos de seis pulgadas fue capturada ayer en el corregimiento Juan Demóstenes Arosemena en Arraiján, luego de que Porfirio Valdés, su captor, viera amenazada su integridad física cuando el reptil tiró a morderlo, pero solo logró cortarlo con los colmillos en la mano derecha.
La boa, que aparentemente fue la que engulló muchos pollos y gallinas en Nuevo Arraiján, fue descubierta por Valdés en momentos en que este procedía a la limpieza de su lote, cuando se percató de su existencia, y al momento de apartar la hierba para apreciarla mejor, el animal se le echó encima y le provocó una herida de la que emanó mucha sangre.
Sin embargo, Valdés no perdió la calma y consciente de que el animal no es venenoso, luchó hasta someterla con una soga, y con la ayuda de un vecino la introdujeron en un saco para llevarla a la Anam.









