Las torrenciales lluvias que cayeron la madrugada de ayer sábado en Arraiján empeoraron el deteriorado estado físico del vado en la comunidad de La Cantera en Arraiján. Esto mantiene virtualmente incomunicadas a más de cien familias, ya que el estado de la estructura no permite el paso de ningún tipo de vehículo.
La situación se hace más crítica, debido a que en el área viven muchos niños, y adultos mayores en cuyos hogares solo reciben agua a través de camiones cisterna del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (Idaan), servicio que ahora no reciben debido al estado del vado.
Las fuertes lluvias de la madrugada de ayer, indicaron los afectados Digna Gaytán, Humbert Graham, Adonis Pérez, entre otros, abrieron un hueco en medio de la calle, un enorme hueco que hace más difícil el tránsito vehicular por esa vía.
El viernes pasado, la tierra cedió en un extremo del vado, dejando al descubierto el daño que el óxido ha causado en las cuatro alcantarillas de cinco metros que permiten el paso de la corriente que la atraviesa.
Los quejosos señalaron que la estructura requiere urgentemente atención por parte del personal del Ministerio de Obras Públicas (MOP).
La directora en el oeste, Reina Gutiérrez, propuso rellenar las alcantarillas, pero los residentes del lugar se oponen porque el área es inundable y si se sellan los orificios, puede provocar inundaciones con afectaciones mayores que las actuales.
Igual respuesta recibieron los propietarios de una cantera que opera en el lugar porque también sugirieron rellenar las alcantarillas.
La cantera mantiene suspendida sus actividades, debido a que los pesados camiones no pueden transitar por la vía.
En caso de una inundación grande, las autoridades del Sinaproc recomiendan a los afectados abandonar el área y buscar refugio en una zona alta.









