Disconformidad se vivió ayer en el corregimiento de Calidonia, cuando el Municipio Capitalino inició con la demolición de quioscos de buhonería, que según el censo que manejan, estaban abandonados, sin uso u ocupados por extranjeros, lo que es ilegal.
Unos 60 funcionarios, pese a la oposición de algunos buhoneros, derrumbaron unas 50 estructuras.
El alcalde capitalino José I. Blandón reiteró que la acción era del conocimiento del gremio de los buhoneros, sin embargo, para Juan Jiménez, secretario del Sindicato Nacional de Buhoneros, quien adujo que aunque conocen sobre la medida de reordenamiento de los buhoneros, no le pareció prudente que el sindicato no haya sido partícipe para que se diera de la forma correcta.
Jiménez irá hoy al área para corroborar si a quienes les tumbaron los puestos tenían los permisos o no.
El dirigente añadió su descontento al hecho de que los muden al edificio América, pues su principal fuente de ingreso viene de los que transitan por Calidonia y si están en ese lugar, que es un edificio privado, perderán clientes. Dijo que en tal caso, el alcalde puede ordenarlos poniéndoles números, igual color etc, pero no mudarlos.









