Los disparos al aire registrados la noche del domingo en la ciudad de Colón estarían relacionados con la oposición de pandilleros a ser reubicados, en medio del proceso de traslado de familias que residen en edificios con daños estructurales y considerados de riesgo.
La situación se presenta mientras las autoridades coordinan la reubicación de las familias afectadas hacia otros lugares más seguros, debido a las condiciones de las infraestructuras donde actualmente residen.
Uno de los factores que complica el traslado son las denominadas "fronteras invisibles" entre calles y avenidas de la ciudad de Colón, marcadas por disputas territoriales entre pandillas. Según la información disponible, algunos de sus integrantes temen ser trasladados a sectores donde no tienen control territorial y quedar expuestos a posibles ataques.
Pese a esta situación, la Junta Técnica y la Alcaldía de Colón mantienen las acciones de atención dirigidas a las familias que viven en antiguos caserones, con el objetivo de trasladarlas a sitios que ofrezcan mejores condiciones de seguridad.
Hasta el momento, las inspecciones realizadas en la ciudad de Colón han permitido identificar al menos 12 edificios severamente comprometidos por daños en sus estructuras.
Los inmuebles fueron evaluados por ingenieros y arquitectos, quienes examinaron las afectaciones registradas para determinar las condiciones de las edificaciones y los riesgos que representan para sus ocupantes.









