En treinta días se conocerá la sentencia de un juicio contra el exdirector de la Policía Nacional de Panamá Gustavo Pérez, por posesión ilegal de arma de fuego, concluyó hoy el juez que lleva su caso.
En la audiencia preliminar celebrada este miércoles, la Fiscalía imputó a Pérez por el delito de posesión o porte de arma de fuego sin autorización legal, y pidió la máxima pena, entre los 8 y 10 años de prisión, informó el organismo fiscal.
Por su parte, un proceso abreviado fue solicitado por la defensa del exfuncionario, quien enfrenta aparte un acusación por escuchas ilegales.
El Juez Segundo de Circuito, Oscar Carrasquilla, se acogió entonces a un término de 30 días para dictar una sentencia en el caso de Pérez, quien también fue jefe del Consejo de Seguridad Nacional durante la administración de Ricardo Martinelli (2009-2014)
Pérez se mantiene en arresto domiciliario desde agosto, después de haber estado en prisión preventiva los seis meses anteriores, implicado en la práctica de escuchas ilegales durante el gobierno de Martinelli.
En enero, con su detención por este caso, la Fiscalía auxiliar realizó unos allanamientos en la vivienda de Pérez, cuando fue encontrado el armamento "de grueso calibre", según el ente fiscal.
La defensa el exfuncionario dijo hoy a medios locales que las armas halladas en su casa fueron un regalo de su padre, que estaban dañadas y que los permisos para su posesión estaban en trámite, lo cual anularía la acusación de la fiscalía.
Gustavo Pérez, otro exdirector del Consejo de Seguridad, Alejandro Garúz, y dos subalternos, sobre los que pesa una orden de captura, serán juzgados en marzo por el caso de los pinchazos telefónicos a un centenar de personas.
La Fiscalía de Panamá imputa a los cuatro exfuncionarios los delitos contra la libertad en la modalidad de inviolabilidad del secreto y derecho a la intimidad.
Por este caso, Martinelli, parlamentario centroamericano, enfrenta una de las seis investigaciones que le sigue la Corte Suprema de Justicia. El exmandatario salió del país en enero y se encuentra en Miami, según sus abogados.









