No solo las medidas correctivas deben recibir los estudiantes de la Escuela Técnica de Contabilidad y Comercio Gastón Faraudo P., que en días pasados tiraron un gato al vacío desde la parte superior de la estación del metro de Panamá en San Miguelito. Eso es lo que consideran algunos especialistas en materia de psicología y demás.
El sociólogo Marco Gandásegui indicó que los niños y adolescentes por naturaleza son rebeldes y experimentadores con conductas desviadas.
A su juicio, todo se debe al entorno social en el que se vive, inundado de corrupción, juegavivo, problemas sociales y demás. Se debe orientar a la población a través de una política pública, a los niños hay que darle un castigo ejemplar, circunstancias como esas ocurren todos los días, con la diferencia de que no son hechas en lugares públicos ni llegan a tener una gran relevancia, explicó.
La Dirección del plantel aplicó la más estricta sanción de expulsión a tres alumnos, mientras que una cuarta estudiante fue suspendida por tres semanas.
Esta última denunció que no tuvo participación alguna en el incidente que dejó al gato sin vida. También se solicitó atención social y psicológica para los educandos como para sus tutores.
Se pudo conocer que el plantel elabora un informe para presentárselo al Ministerio de Educación. Esta entidad espera el documento para saber qué acciones se pueden tomar.
Por su parte, la psicóloga Lizmaineth Hernández señaló que se debe considerar una evaluación psicológica porque lo que se ve es un patrón antisocial. Sin embargo, no se puede establecer un diagnóstico a los estudiantes ni a sus padres sin antes saber el antecedente de vida, debe haber una atención disciplinaria en salud mental.
- Debe haber una atención integral para determinar la causa del hecho.
Hoy habrá una manifestación en la estación de San Miguelito, en rechazo a la muerte de ángel, nombre que le han dado al gato.
El Ministerio Público registró en el primer trimestre de este año 34 denuncias de maltrato animal, 78 casos en 2016.









