La activista de la Red de Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe, Dulce Ana, realizó una mesa de diálogo para acabar con la discriminación que, según ella, sufren estas damas en las calles.
En un comunicado expresaron: nos hacemos eco del clamor de todas aquellas trabajadoras sexuales que día a día luchan desde las calles para llevar el sustento a sus familias.
La abogada Marlyn González explicó que están siendo violentadas en sus derechos humanos y deben respetarse, ya que el trabajo sexual no es un delito.
La mesa de diálogo se dio con representantes de la Defensoría del Pueblo, la Policía Nacional, Alcaldía y activistas sexuales de Panamá, Colón, entre otros. La propuesta será llevada a la Asamblea.









