La Semana Santa se ha convertido, para muchos cristianos, en una fiesta para pasear, parrandear y viajar al interior del país, poco a poco se han ido perdiendo esas tradiciones que le metían miedo a la gente, en estos días santos.
Poco se habla de que si subías a un árbol en Viernes Santo, te salía cola o te transformabas en mono; o si te bañabas en el río, te convertías en pez.
"Los cristianos somos o no somos, ¿quieren prenderle una vela a Dios y otra al diablo", expresó ante este tema monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo metropolitano.
Según monseñor, antiguamente era una pedagogía de ir descubriendo lo que nuestros antiguos intuían que era la grandiosidad de esta semana.
Cosas que pueden quedar en el anecdotario, pero que tenían una razón de ser como no subirse a un árbol, no ir a bañarse a un río, por el respeto, dijo Ulloa.
Esta pedagogía se ha perdido, porque la familia no está ejerciendo el papel que tiene que hacer, porque los hijos hacen lo que les da la gana, tampoco se les inculca los valores humanos ni espirituales, y así los están llevando al despeñadero, sentenció el arzobispo.
Lamentó que ahora todo se fue al extremo contrario, pues no se respeta nada ni a nadie. Además, un verdadero cristiano no utiliza estos días para irse de vacaciones, sino para meditar.
Afirmó que no se puede ser cristiano solo de boca, ya que hay que cumplir unas normas que toda religión y sociedad dicta.
La señora Evangelina, quien tiene un puesto en la bajada Salsipuedes recordó esas enseñanzas que de niña les dieron sus padres para que respetara la Semana Santa.
Hoy ella es evangélica y celebra estas fiestas, en su templo, también para recogerse con su familia y estar con Dios.
Por su parte, la espiritista Carmencita indicó esos cuentos de antaño de que te convertías en mono y sirenas se hacían más por respeto, porque la gente piensa que la Semana Santa es para andar paseando.
"Más que todo era para que los niños oraran más y fueran a la iglesia, porque se debe ir a la casa de Dios en los días santos", expresó.
Destacó que está bien que la gente descanse, pero no está de más que le dediquen aunque sea un solo día a Dios, de los 365 que tiene el año.
- Muchas personas los sábados santos se van a disfrutar de las playas.
- Católicos celebran la pasión, muerte y resurrección del Señor en Semana santa.









