El bajo salario, la falta de equipo de seguridad y las pésimas condiciones del penal llevaron a las custodias del centro femenino de rehabilitación a rebelarse en contra del sistema.
La mañana de ayer, desde muy temprano, las custodias denunciaron a los medios de comunicación que solo cobran $450 y que la promesa era de $690. mensuales.
Además, pidieron la construcción de un nuevo pabellón para las reclusas, que reparen el colapso de las aguas negras y equipo de seguridad (bastones, gas). También expresaron que son 20 custodias por turno para cuidar a una población de 900 privadas de libertad que tiene la cárcel de mujeres.
Este alboroto hizo que se presentaran al penal Unidades del Control de Multitudes (UCM), de la Policía Nacional, para evitar que se diera una fuga, porque las privadas de libertad se tomaron la protesta y amenazaban con fugarse. Esto provocó que las visitas fueran suspendidas.
En tanto, en un comunicado, el Sistema Nacional Penitenciario informó que las investigaciones arrojaron que fueron privadas de libertad, quienes se hicieron pasar por personal penitenciario, las que protestaron y no las custodias de la cárcel de mujeres.









