Los bares, cantinas, bodegas, discotecas y parrilladas de la ciudad de Panamá tendrán que cerrar sus puertas el próximo viernes 3 de abril, con motivo de la celebración de la fiesta católica del Viernes Santo, según decretó este viernes la Alcaldía de Panamá.
La norma suspende también la venta de bebidas alcohólicas en tiendas y supermercados y prohíbe las orquestas y la reproducción de "música alegre".
Según indicó el comunicado, durará 12 horas y entrará en vigor el mismo viernes 3 de abril hasta las 12 medianoche del mismo día.
Quienes incumplan tendrán que hacer frente a multas que van desde los 100 dólares hasta los 1.000 dólares.









