Se estima que entre 1947 y 2012, Panamá perdió 2.1 millones de hectáreas de bosques, lo que equivale a la superficie de Panamá y Veraguas juntas, pero aun así los panameños siguen reacios a sembrar por su propia cuenta.
Por esta razón muchos están a la expectativa de que en la Asamblea Nacional AN se retome el proyecto de ley 469 de incentivos forestales.
El beneficio sería a través de exoneraciones tributarias y del financiamiento de programas directo no reembolsable.
El ministro de Ambiente encargado, Emilio Sempris, aseguró que esto ayudará a aumentar las 371 hectáreas sembradas en los últimos tres años con el proyecto del Gran Día Nacional de Reforestación.
Pero no solo es la parte ambiental lo preocupante, ya que aproximadamente 1.6 mil millones de personas en todo el mundo dependen de los bosques para su subsistencia.
"Es necesario destinar más recursos a la lucha contra la deforestación para que los ecosistemas se mantengan sanos y proporcionen bienes y servicios esenciales, señaló Gabriel Labbate, oficial superior de Programas Ambientales de la ONU.
Expertos de 12 países están en Panamá buscando estrategias para combatir la deforestación y el cambio climático en la región.
Se calcula que en todo el mundo se necesitan entre $70 mil y 160 mil millones anuales para gestionar los bosques de forma sostenible, según un estudio de 2012 del Foro de Naciones Unidas.









