Decenas de miles de personas, entre nacionales y extranjeros, disfrutaron hoy el desfile de navidad "Disney Momentos Mágicos", sin incidentes, en el principal paseo de la capital panameña, a un coste de 3,7 millones de dólares, el primero de su tipo que se realiza en Latinoamérica.
El desfile comenzó puntual a las 13:00 hora local (18:00 GMT) y las bandas y carrozas recorrieron la Cinta Costera unas tres horas, encabezados por la exalcaldesa y exgobernadora Mayin Correa, creadora de esta actividad a nivel local cuando fue burgomaestre hace casi dos décadas, quien fue ovacionada por el público.
La actividad de esparcimiento, cuyo coste de 3,7 millones de dólares ha sido asumido en más del 50 % por patrocinadores de la empresa privada, fue un "espectáculo de lujo que se merece el pueblo", sostuvo el alcalde capitalino, José Blandón, ante algunas críticas.
A lo largo de la ruta, televisada en directo, se distribuyeron más de 1.000 agentes de policía y socorristas para atender cualquier emergencia, mientras los niños disfrutaban del paso de personajes como La Sirenita, Mickey Mouse, Pato Donald o La Bella y la Bestia.
Entre los espectadores estuvo un grupo de 30 niños de la comarca Ngbe Buglé que asistieron como invitados por parte de la Asociación Panameña de Nutricionistas Dietistas (APND).
La APND felicitó al Municipio de Panamá por este evento, y agradeció a las empresas privadas y entidades gubernamentales que hicieron posible el traslado de estos niños que, destacó, nunca habían salido de su área de residencia.
Por primera vez en Latinoamérica, según los organizadores, se realiza el desfile Disney Momentos Mágicos con sus personajes más emblemáticos, representados en once carros alegóricos y automóviles clásicos.
El "día mágico" incluyó el paso de bandas escolares que fueron calificadas para el reciente Festival Nacional de Bandas Musicales del Ministerio de Educación.
El desfile contó con ocho entradas de acceso e igual número de salidas, cinco puntos de encuentro, cinco puestos médicos y baños para el público a lo largo de la Cinta Costera, además de un férreo dispositivo de seguridad policial.
El plan de seguridad estableció la inhabilitación del tránsito de vehículos en las calles perpendiculares a la Avenida Balboa desde el sábado a las 22:00 horas (03:00 GMT) hasta el lunes a las 07:00 (12:00 GMT) para poder desmontar los equipos de apoyo y limpiar el área.
El único incidente reportado fue la rotura de una tubería de agua en un lado del paseo, que fue aprovechada por los niños para refrescarse de los rayos del Sol que caían sobre la Cinta Costera, que ahora es objeto de una limpieza profunda por la cantidad de basura que dejaron los viandantes.









